Archivo de la etiqueta: #Micro #Miedo

EL SINO DE LAS PATATAS

Era una mañana espléndida, algo fría, pero con un cielo de un azul brillante maravilloso, el campo se veía verde, sereno, pasear era una delicia.

Se oyó un quejido: —¿Qué pasa? ¿Por qué estoy aquí? ¡Qué lugar tan frío y húmedo!
¡Estoy enterrada! La tierra me está ahogando, ¡Tengo que salir!

Socorro, socorro… el grito se fue haciendo un suspiro desesperado.

Alguien tira de mí, me están sacando, gracias, gracias…Pero: ¿Esto que es? ¿Por qué me tiran así, en este sitio? Me duele todo, y hay tantas como yo…¿Donde nos llevan? Estoy asustada, no sé qué pensar.

Se oyó una voz: —¡Coge unas cuántas y tráelas aquí! —¡Me han cogido! ¿Qué me van a hacer? Solo hay silencio, alguien coge un cuchillo y comienza el trabajo, mis gritos se oyen a muchos kilómetros, pero nadie los escucha.

El dolor que siento es terrible, no resistiré mucho más, ¿por qué son tan crueles? ¿Esto que es? ¡Dios! ¡Me están quemando viva! Solo queda el silencio y el murmullo del aceite hirviendo, mientras se fríen las patatas.

Este año hemos tenido una buena cosecha, ¿verdad?

600x6001314213900_fritas_nota3

 

Anuncios

EL GATO QUE TENÍA MIEDO DEL LÁPIZ AMARILLO.

cats

 

La casa estaba a oscuras, las ventanas tapadas por las cortinas, apenas un rayo de luna iluminaba la estancia.
Fría y vacía de muebles daba la impresión de no vivir nadie, polvo y suciedad se acumulaba.
Un pequeño ruido rompió el silencio de la noche, pequeñas pisadas… un gato caminaba despacio, miraba con recelo, siguió hasta un recipiente que contenía comida y agua, lo miró con hambre y con temor, sabía, ya lo tenía grabado que cuando comiese aquel lápiz se le clavaría en la dolorida cabeza.

Entre las dos orejas se observaba una herida sanguinolenta, era un gatito callejero, de esos grises con rayas, delgado hasta vérsele las costillas.
Miró despacio la comida, se fue acercando, sacó la lengua para beber, el lápiz se hincó con fuerza, amarillo brillante, aquel lápiz estaba bien afilado, gotas de sangre cayeron de él.
Después del sobresalto y, un maullido desesperado, comenzó a comer.
Gritos en las habitaciones, niños asustados, ¡Ellos también tenían su lápiz amarillo!

Gatos-fantasma-paranormales