POESÍA JAPONESA—JISEI: UN POEMA DE DESPEDIDA (辞世の句 )

Escribir poemas en el umbral de la muerte es una costumbre tradicional japonesa bastante habitual, aún en nuestros días. Este subgénero se llama jisei (“poema de despedida de la vida”) y no tienen nada que ver con los testamentos ni con las “cartas de adiós” a los familiares ni con las declaraciones firmadas a los jueces que dejan los suicidas.

El primer jisei del que se tiene constancia es del poema del Príncipe Otsu, hijo del emperador japonés Tenmu Tennō, fallecido en el año 686. Este, acusado de traición por sus propios hermanos al supuestamente intentar hacerse con el poder tras la muerte de su padre, redactó un breve poema justo antes de ser ejecutado.

Basado en las ideas sobre la muerte difundidas por el sintoísmo y posteriormente por el budismo japonés el jisei se hizo frecuente entre las élites niponas. Está conformado por treinta y una moras(que en español asociaríamos con sílabas, sin ser exactamente lo mismo) ordenados en cinco versos con 5-7-5-7-7 moras respectivamente, aunque en ocasiones se puede ver simplificado en forma de haiku.

JISEI (辞世の句 )

Cuando me vaya

no oiré la bella lluvia

en mí caer.

Hoy partiré en silencio

en el tren de la muerte.

Plena la aurora

están los crisantemos,

hoy esperándome.

Todo en trozos se rompe

no podré ver tus ojos.

No sé nada acerca de cómo superar a otros. Sólo conozco el modo de superarme a mí mismo”.
-Bushido-