PEQUEÑAS PINCELADAS

 

ÁMAME

Sé mi dulce primavera,

hazme florecer como

las rosas carmesí.

Ámame sin barreras,

sin cadenas,

dame tu aroma a canela,

déjame el sabor

a miel de tu boca.

8735522435609079

Anuncios

LAS ALMAS DE TALA

Con este relato participé en el concurso de pauladegrei.com una reloca maravillosa, con un blog que uno no puede perderse.

Espero que os guste y no podáis dormir, jajaja.


En el oscuro callejón no llegaba ni la luminosidad de la luna, 
un ser pequeño estaba encima de una persona, comía con fruición, sonreía a la noche satisfecha. 
Susurros en el viento le llegaron: vuelve a casa, ¡Vuelve ya! 
La criatura echa a andar, cuando salió a la luz de una farola 
asomaron unos cabellos dorados, una niña de unos cinco años, 
con unos ojos azules como el mar en calma, saltaba contenta. 
Un precioso vestido negro con una cinta alrededor de la cintura, 
la hacían parecer una mujer pequeña. 
Llegó a una casa con la puerta oscura, las paredes algo desconchadas, descuidadas macetas y árboles torcidos. 
Una mujer le abrió la puerta, mayor con el pelo negro andrino, 
los ojos azabache sin luz, parecieran mirar las profundidades 
más tenebrosas, pero la niña no sintió miedo, la siguió, entraron 
a una habitación con las ventanas tapadas por grandes cortinas de terciopelo negro, se sentaron en una enorme mesa, se oyeron 
pasos silenciosos, alguien colocó una bandeja con trozos de carne. 
—Te dije Tala que no comieras fuera, hoy teníamos un menú especial. 
—Mamá, no me regañes, tengo que salir o me moriré aquí dentro. 
La madre miró a la niña, le sirvió el plato y la niña lo miró complacida, esta cocinera limpia bien la piel, no deja ni un pelo, 
no es descuidada como la otra le decía a la madre mientras mordía aquel trozo de brazo. 
Tala tienes que ir a dormir, a esas horas no es bueno que estés aquí, puede venir la bruja y ella sí que nos castigaría. 
La niña subió lentamente las escaleras para ir hacía su dormitorio, miraba fascinada la barandilla de madera oscura, 
en ella caras de terror, de agonía y miedo se movían atrapadas, 
ella les metía el dedo y pequeñas gotas de sangre corrían por la madera. La madre le gritó: -¡Tala, deja a las almas del infierno! 
Pero mama solo jugaba con ellas y la sonrisa de Tala ponía los pelos de punta. 
Las gotas de sangre cayeron al suelo, caras llenas de sufrimiento y terror se dibujaban en el carmesí, Manite limpió la sangre, pensó en que haría con Tala, ella no tenía la culpa de ser así, pero nadie la aceptaría, ella era su madre y todo lo que fuese lo haría por su hija, pero le quedaba poco tiempo, tendría que arreglarlo todo para protegerla. 
Sentada en el gran salón esperó. 
Oyó los pasos fuertes enérgicos, su cuerpo se tensó, no entregaría a su hija, eso es lo único claro que tenía. 
—Hola, Manite, ¿Cómo estás? Te veo tensa, relájate, solo es una visita cortés. Los ojos negros insondables miraron a la bruja, sabía que no era así. 
—Siéntate entonces Meray, dime: ¿Qué puedo hacer por ti? 
—Hoy ha vuelto a salir de caza Tala, sabes que no puede comer humanos, pero no escuchas, quería advertirte que si lo hace de nuevo no nos quedará más remedio que quitártela y sabes las consecuencias que eso tendrá. No volverás a verla jamás y será una de las nuestras, la madre tierra así lo quiere. 
—Es mi hija Meray, no dejaré que os la llevéis. 
Unos golpes fuertes sacudieron la ventana, un sobresalto las sacudió a las dos, solo era lluvia, una lluvia intensa que golpeaba la casa. 
Y ella aprovechó el descuido y se abalanzó encima de la bruja, la mordió con fuerza 
la sangre salió a borbotones, Meray miró con temor, se había descuidado y ahora estaba en un gran peligro. 
Manite fijo sus pupilas esas tan negras que daban pánico y 
absorbió la mirada de la bruja, un halo blanco fue saliendo de la boca de la bruja, ella abrió la boca y fue tragando el alma, un último suspiro desesperado salió del pecho de Meray, ahora solo era una muñeca vacía, rota. 
La madre llamó a su hija a gritos, la niña bajo asustada, allí en el suelo estaba el cuerpo de la que tanto temía. 
—Madre ¿qué ha pasado? 
—¡Calla! ¡Abre la boca! La niña le hizo caso y la madre volcó en ella el alma de la bruja, los ojos le cambiaron, sus facciones se suavizaron, ahora no tendría jamás el deseo de comer carne y coleccionar almas en la barandilla. 
Ven, ahora estaremos siempre juntas hija mía. Chispas de dolor salieron de los ojos de Tala, la niña sonrió, sintió el dolor de la bruja, ya no necesitaría comer, ahora la tenía a ella dentro. 
En ese momento las rosas del cementerio se pudrieron y jamás volvieron a nacer. Ya no había vida solo la muerte paseaba por el lugar.

 

crop

¡La Lista de Autopublicados se hace grande!

La lista de autopublicados ha crecido, gran parte de culpa la tiene Paula de Grey, que es una mujer fantástica. Mirad los libros porque son estupendos y llenos de calidad, hay de todos los géneros, que mejor que el verano para leer.
Besos de luz.

Paula De Grei

Ya somos 31 personas que forman parte de esta iniciativa que de a poco va teniendo mayor visibilidad. Para que se hagan una idea, solo desde Facebook llegamos a 2085 personas, 549 visualizaciones en el blog y en Twitter como 5000 impresiones, ¡lo cual es un disparate! Y mucho más de lo que algún día pensé que se iba a poder lograr.

Estos números que si bien parecen fríos y sin sentido, son los que hacen que la iniciativa se mueva, que los usuarios de las redes nos conozcan y que se queden con la impresión de la portada de nuestros libros, y para eso es fundamental que todos los integrantes nos apoyemos.

Como medio de promoción fundamental estoy utilizando mi cuenta de Twitter, que si a alguno de los que me siguen les hace falta conocer es: @lalocareprimida. Es desde ahí que mes a mes abro un hilo…

Ver la entrada original 41 palabras más

SONETILLO OCTOSÍLABO — A MI LIBERTAD

 

A MI LIBERTAD

 

Ay, esta enorme alma fiera
que me mata que me lleva
hasta el azul que me eleva
haciéndome prisionera.

Vuela, vuela, esclava
a aquel lugar que libera
ve de equipaje ligera
se una bella mujer brava.

Vivo feliz perdonando
en esta calma tremenda
a quien su mal me fue dando.

La luna quizás comprenda
que mi alma vaya donando
risas para el que me ofenda.

84598a7c46f0b89a958822d1794cf587

pintor Andrew Atroshenko.

“La libertad está donde tú estés”
Elfi.

 

 

BAJO EL AGUACERO

Bajo el aguacero
voy andando
con unos tacones rojos,
así, como si fuera
agua que corre por la acera.
Busco entre
los recovecos de la gente
sentimientos de esos eternos,
como los que yo siento.

Bajo el agua

sonrío toda mojada
recordando tus
dedos suaves
dando vueltas por
mi cuerpo haciendo
círculos de deseo.

El aguacero,
envuelve mi piel
con jirones de lluvia
siento que me gusta
vivir este hoy
tanto como viví anoche.

Andando pienso
que luego volveré
a quitarte la ropa,
verte desnudo
besarte los ojos
eres tan guapo
que se me van las ideas
a tu piel.
Allí se quedan
colgando, solo piensan
en esa espalda que es solo mía.

Me pregunto: ¿Cómo he tenido
tanta suerte?
Y me quito los miedos
a perder mi libertad
y los tiro a la papelera.

Me entrego como
una carta de amor abierta
para que leas todas
las palabras escritas,
mi boca salivea
pensándote, te echo
de menos y hace dos
minutos que te has ido.

El tiempo es relativo
contigo, parece tan
corto juntos y tan largo separados
que debería cambiar
las manecillas del reloj,
a está o no está,
ese es el horario que necesito.

Solo deseo sentir tu voz
ahora es el único sonido
que me sabe a música
cuando me dices mil veces te quiero.

Laura Lee Zanghetti http://www.tuttartpitturasculturapoesiamusica.com

Artista: Laura Lee Zanghetti.