EN LA NOCHE CAMINAN

Aquel día iba caminando hacía la plaza del pueblo, su madre le había hecho unos encargos, al ver aquel hombre acercarse a ella se quedó prendada, (siempre tenía la misma reacción al verlo) moreno, con una altura considerable, de compresión fuerte y unos ojos verdes que te dejaban sin respiración, llamaba la atención, él le sonrió.

—Hola Catalina, dónde vas? —A comprar fruta a la plaza, voy con prisa, mi padre está en mi casa.

—Él se puso serio y le dijo: Catalina sabes que tu padre no me tiene querencia y yo quiero casarme contigo, ya te lo he dicho muchas veces, escapémonos y así no tendrá más remedio que aceptar la boda, ¡Dímelo ya! No puedo esperar querida mía. Ella aquella mañana, sin saber ni como, se vio asintiendo. Quedaron por la noche, él la recogería y se irían a una pensión en un pueblo no muy lejano.

Llegaron y ocuparon la habitación, sobria con una cama de matrimonio, un armario y una mesita no era precisamente de lujo, pero bastaría para lo que querían.

Salieron por la playa a dar un paseo, descalzos, sentía Catalina la arena en los pies, el de pronto le pregunto: —en esta noche oscura, donde los muertos caminan, ¿no te da miedo Catalina? Ella sorprendida le dijo: —claro que no, voy contigo, ¿qué miedo voy a tener?
Pero
 él volvió a decir: —en esta noche oscura, donde los muertos caminan, ¿no tienes miedo Catalina?

Ella enfadada, le dijo: —¡Me voy a la habitación! No quiero que me metas miedo…

Llegó a la pensión y sonrió a la chica que estaba en la recepción, ella también con una sonrisa le dijo: —¿Ya se ha cansado del paseo? Ha durado poco, ¿le ha dado miedo ir sola?
—¿Sola? ¡Iba con mi novio!

La chica la miró perpleja. —Lo siento no he visto a nadie al lado tuyo, ibas sola, has venido sola, no te he visto con nadie.
—¡No puede ser! Él venía conmigo, nos hemos escapado para casarnos.

La recepcionista la miró preocupada y dijo: —¿Y, si, me das el teléfono de tus padres? Catalina asustada cedió. La chica llamó y poco después colgó el teléfono, la miró con tristeza y le dijo: espera un rato, ahora vienen por ti.

Su madre al verla la abrazó, hija, —¿qué haces aquí? —Vine con mi novio madre, ya sabes que padre no me deja casarme con él. Espantada miraba a su hija.
—Él no pudo venir Catalina, está muerto, murió esta madrugada. Un grito se oyó de dolor, y, Catalina se desmayó.

Oyó un susurro entre las brumas de su consciencia.  —En esta noche oscura, donde los muertos caminan, ¿no te da miedo Catalina? 
Un fuerte tirón de sus piernas hizo que desapareciera, todos gritaron de puro terror,
se oyó una risa y una siniestra voz dijo: —Ahora que entre los muertos caminas, ya no tendrás miedo Catalina.

192c45798e7b25d08c10e2d87ce81e4e34152b35_hq

 

 

Anuncios

26 comentarios en “EN LA NOCHE CAMINAN”

  1. Evidentemente, muy adecuada para esta noche. Cuando caiga el sol, los muertos caminarán (o eso dicen, pero espero que no, que cuando baje a los perretes me darán un susto si me encuentro a Catalina 😀 )

    Me gusta

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.