PEQUEÑOS SENTIRES—MICROS

 Miro a mi hijo, asustada. Observo sus ojos: pupilas dilatadas, inyectadas en sangre. No me atrevo a decir nada, su mirada delata irritación.
La ventana está abierta, siento aun así calor. Mañana estará en el centro, la droga corre por mi niño. Elevo una plegaria al universo: que lo sane.

 

0000349984

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s